Breitling-Chronomat-1941

Breitling: la historia de la precisión

Breitling la historia de la precisión

Breitling S.A. fue fundada en Saint-Imier, Bernese Jura por Léon Breitling en 1884.

Leon Breitling historia

 

Desde su fundación en 1884 en Saint Imier, Suiza, Breitling SA, se especializó en el diseño, manufactura y distribución de relojes de pulsera de alta precisión para aviadores. El propio logotipo de la marca representa unas alas de aviación. Nos encanta esta marca, por lo que compramos Breitling al mejor precio.

Ese mismo año (1984), el joven relojero de 24 años inventa y produce los primeros cronógrafos con contadores, que llevan su firma. Breitling creció rodeado de relojes. Sus padres, que eran relojeros también, durante el verano se dedicaban al cultivo de la tierra y a la cría de ganado y durante el invierno su casa se transformaba en un taller dedicado a la fabricación de relojes y repuestos para clientes de la zona.

Aunque tuvo que trabajar largas faenas, la relojería era su pasión; estaba obsesionado con el desarrollo de relojes especiales capaces de medir períodos de tiempo muy cortos; eso lo condujo a la creación del cronógrafo, que impulsó su exitosa carrera. En 1892, Breitling ya convertido en un hombre de negocios, abre el taller de relojería ‘G. Leon Breitling, Montbrillant Fábrica del Reloj’ en La Chaux-de-Fonds, un pueblo vecino ubicado en la misma región del Jura, donde se dedica a producir cronógrafos y contadores destinados a los deportes de competencia, la industria aeronáutica y la ciencia.

Tras la muerte de Breitling en 1914, su hijo Gaston, que heredó la pasión por los cronógrafos, se encargó de potenciar aún más el legado de su padre y llevó a niveles superiores esta emblemática empresa familiar suiza. Al poco tiempo patentó el modelo ‘Vitesse’ (Speed) que de inmediato atrajo el interés de la policía, porque podía controlar la velocidad de los vehículos e imponer sanciones a quienes rompían los límites establecidos. El joven se mantenía al día con las tendencias y necesidades de la época, creó los cronógrafos de muñeca y comenzó a suministrar relojes para aviadores. En 1923, Gaston Breitling crea el primer pulsador de cronógrafo independiente.

Cuatro años después, Gaston muere y en 1932 es sucedido en el negocio por su hijo Willy Breitling, otro insigne relojero, que le agrega mayor relevancia a la empresa al convertirse en proveedor oficial de la Royal Air Force británica, años más tarde. La marca de relojes Breitling aún no figuraba en el cuadrante, sus modelos eran identificados como “Montbrillant”, “Vitesse” o “Koko”, simplemente. Es a finales de los años 20 cuando se comienzan a usar números de serie para cada reloj y la prestigiosa firma adquiere mayor relevancia.

En 1934, Willy sigue perfeccionando el cronógrafo y le agrega el segundo pulsador de vuelta a cero, que permitió su configuración actual. Dos años después, introduce el cronógrafo para cabinas de avión y el modelo de bolsillo, tal vez la más importante de sus invenciones. Él dedicó mucho tiempo a perfeccionar y desarrollar una variada gama de cronógrafos, porque este instrumento era la especialidad de la marca.

La compañía lanza posteriormente el modelo “Chronomat”, primer cronógrafo con regla de cálculo, pensado para quienes necesitaban realizar cálculos rápidos y no disponían de una calculadora en el momento. En 1947, lanzó el “Chrono” que contenía una calculadora disco y cinco años después el modelo “Navitimer”, que presentaba características mejoradas de cálculo, y se convirtió rápidamente en el favorito de los pilotos, porque permitía hacer todos los cálculos de navegación. Sus principales clientes eran organismos militares y fabricantes de automóviles de carreras. Para ese momento, Willy Breitling decidió mudarse a Ginebra. La marca se dividió en Breitling et Montbrillant, que se encargaría de las tareas de producción mientras que G. León Breitling S.A., Compaigne des Montres, se ocuparía del trabajo administrativo.

Breitling Chronomat de 1942:

Breitling-Chronomat-1941

 

Breitling Navitimer 806 de 1952:

navitimer-1952

 

Para atender las necesidades de los deportes acuáticos que estaban en auge, Breitling desarrollo una variedad de relojes para el agua. Uno de ellos fue el modelo “Super Ocean”, que tenía el movimiento insertado desde arriba de la caja y estaba sellado con vidrio reforzado, a prueba de agua, y tenía un bisel giratorio para cálculos de tiempo transcurrido, así como cuadrantes auxiliares e información visible sobre el tiempo de inmersión o de descomprensión. Otros modelos diseñados especialmente para las competencias deportivas fueron el Rattrapante (split) y el Mini-Rattrapante (mini-split). Ambos tenían la virtud de cronometrar hasta 1/1000 de segundo. A partir de entonces, la marca Breitling ha sido el reloj oficial de los eventos ciclísticos más importantes.

En 1962, durante la travesía por el espacio de la cápsula Aurora 7, el astronauta Scott Carpenter usó en su muñeca el cronógrafo Cosmonaute, con cuadrante de 24 horas, elevando aún más el prestigio de la marca. Pero es en 1969, cuando Breitling con la colaboración de Büren y Heuer-Leonidas alcanza el mayor de sus retos -que cambiaría la historia de la relojería- al presentar el primer movimiento de cronógrafo de cuerda automática.

Cosmonaute 809 de 1952:

breitling-navitimer-809-cosmonaute

 

La innovación es la meta

Una década después, en mayo de 1979, muere Willy Breitling, pero no su nombre. Comenzó entonces la segunda parte de la historia. La marca fue adquirida por Ernest Schneider, un piloto y fabricante de relojes quien le da un nuevo impulso. En 1982 registró la empresa Montres Breitling en la ciudad de Grenchen, Suiza, donde actualmente tiene su sede principal. Schneider lanzó su reloj estrella, el Chronomat, con el cual renace el cronógrafo mecánico, que contó con el apoyo de la patrulla de élite italiana Frecce Tricolori. En 1985 apareció el reloj Aerospace, un cronógrafo electrónico fabricado en titanio y el modelo Astromat en 1990 con contador de 30 minutos y 12 horas, entre otros atributos. Le siguió el modelo Emergency en 1995, que emite una señal de emergencia. Luego vendrá el reloj B-1, un completo cronógrafo multifunciones y en el año 2001 es fabricado el mecanismo SuperQuartz, que tiene la ventaja de ser diez veces más preciso que los de cuarzo convencional. Luego le siguió el modelo Montbrillant, un cronógrafo con el viejo movimiento Venus 175 fabricado en los años 40.

Breitling Navitimer LED digital, de cuarzo:

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Desde sus inicios, todos los modelos de cronógrafos y relojes fabricados por esta innovadora marca, han contado con mecanismos y movimientos certificados oficialmente y desarrollados en sus propios talleres. En 2009, sus ingenieros volvieron a marcar un hito en la historia del cronógrafo al crear el Calibre Breitling 01, un movimiento automático con manufactura de altas prestaciones y otros dotados de útiles funcionalidades.

La marca Breitling ha sido patrocinadora de hazañas aeronáuticas como la primera vuelta al mundo en globo (Breitling Orbiter), también los vuelos del piloto Yves Rossy en jet pack, diversos equipos de acrobacias y la carrera aérea Reno. Igualmente, patrocinó su propio equipo de automovilismo durante las famosas 24 horas de Le Mans, entre 2001 y 2003. Incluso, la reconocida marca fue promocionada en la película de James Bond Thunderball (1965), en la que Bond recibe un Breitling Top Time de Q, que le permite rastrear dos ojivas nucleares robadas.

Actualmente, se mantiene a la vanguardia en la innovación de la industria relojera. Averigua el valor de tu Breitling  desde la comodidad de tu hogar

 

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